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Circuito del Placer

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     ¿Te has preguntado alguna vez, porqué, algunos comportamientos dañinos  los repites una y otra vez? , ¿Por qué hay gente que sabiendo que algo le hace daño repite en el error? Bueno, pues son  varias las causas  responsables, pero una de ellas es lo que se llama circuito del placer o de recompensa. Quiero aclarar que solo vamos a hablar de biología, y de solo una parte de la biología implicada. Es un sistema sumamente complejo como para tratarlo solo en un artículo.

     Al cerebro le gusta el placer. Claro, lógico, pero ¿qué función tiene sentir placer? Ya sabemos que sentir dolor es una respuesta adaptativa que nos protege del daño, es cuestión de supervivencia. Pues el placer tiene la misma función, es una respuesta adaptativa, pero en este caso, nos infunde la necesidad de repetir conductas placenteras como son beber, comer, o el sexo, básicas para la perpetuidad de la especie.

     Este sistema no es exclusivo del ser humano, es un sistema primitivo que también poseen la mayoría de las especies. Pero también presenta sus problemas: funciona tanto con sustancias naturales como artificiales, y puede pasar de ser un mecanismo de protección para el mantenimiento y la generación de vida, a ser destructivo, como es el caso de las adicciones.

     El circuito del placer es un circuito formado por distintas estructuras cerebrales y el neurotransmisor clave es la dopamina. Un neurotransmisor es una sustancia que transmite información de neurona a neurona, así es como “hablan”, pasan  la información de una neurona a la siguiente,  a través de estas sustancias. Este paso de información es lo que se conoce como sinapsis. La dopamina por su parte, es uno de los  neurotransmisores más importantes y participa por ejemplo en la actividad locomotora, las emociones y procesos cognitivos, regulación endocrina, ingesta de alimentos y de líquidos, en la función cardíaca y renal  entre otros.

     Resumiendo mucho un sistema muy complejo, en condiciones normales, cuando algo nos aporta placer, se libera dopamina desde la neurona al espacio que hay entre ella y la siguiente neurona, es lo que se llama espacio presináptico, en este momento se estimulan los receptores de la siguiente neurona, la neurona postsináptica, y sigue de esta forma de neurona a neurona, activando las distintas áreas cerebrales implicadas en este circuito, la dopamina que sobra se revierte de nuevo a la neurona de origen. Dicho circuito, activa también las mismas áreas cerebrales que se activan en la toma de decisiones, y cuando se tiene delante la tentación, estas áreas sopesan las ventajas e inconvenientes a largo plazo y a  corto plazo. Algunos individuos son incapaces de resistirse a los beneficios de la recompensa inmediata aun siendo conscientes de los perjuicios a largo plazo, estos individuos tienen un sistema de recompensa sobreestimulado, se trata de un cerebro adicto, la secreción de dopamina provoca la alegría del placer y las ganas de más. Esta sobreestimulación hace que los receptores de la siguiente neurona, que recordemos, capta la dopamina que se ha liberado, se alteren, dando lugar a lo que se conoce como tolerancia, necesitando cada vez más cantidad para obtener el mismo placer. Recuerdo que estamos hablando de adicciones, y las adicciones pueden ser de muchos tipos, a sustancias, al juego, a la comida, al ejercicio físico, etc.

     En el caso del consumo de drogas,  éstas sustituyen artificialmente los mecanismos naturales del placer y la dependencia es la misma, pero se diferencia en las secuelas físicas, que son de especial gravedad, en las adicciones a sustancias y en el síndrome de abstinencia

     Aunque hay más sistemas involucrados en el sistema de recompensa, como la serotonina o el sistema hormonal, la dopamina es la reina en las adicciones y está involucrada tanto de forma directa como indirecta, y esto ocurre tanto en las adicciones del comportamiento  como en las adicciones a sustancias.

     Bueno, pues esto es en muy pocas palabras y muy escuetamente el mecanismo de funcionamiento de un cerebro cuando recibe sensaciones placenteras. Como vemos, es muy importante el equilibrio para que un mecanismo destinado a dar placer, no se convierta en un infierno.

Que tengáis un buen día y ya sabéis que espero vuestros comentarios.

La frase de hoy
No hay placer que no tenga por límite el pesar.

Lope de Vega