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NO PUEDO ADELGAZAR




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         A nadie se le escapa que el sobrepeso es un problema de salud ya que supone un riesgo añadido en el padecimiento de determinadas enfermedades crónicas, como la diabetes o las enfermedades vasculares. La entrada en estos grupos de riesgo es automática,  además de otros problemas como limitaciones de movimiento, dificultades respiratorias, apnea, y también de regalo, gracias a los cánones de belleza que imperan hoy en nuestra cultura, problemas de autoestima o problemas psicológicos más graves, englobados bajo la denominación de “Trastornos del comportamiento alimentario” y que pueden ser incluso letales.

 Sí, hablamos de anorexia, bulimia, como los más representativos, pero no son los únicos.

No vamos a tratar ahora de éstos gravísimos problemas, sino a poner el acento en un aspecto muy olvidado cuando alguien decide perder peso.

¿Quién no ha estado a dieta? Todos sabemos que requiere un esfuerzo , un  gran esfuerzo, y se hace fastidioso, se pasa hambre10401921_10152543291954683_935046958283013636_n , se tiene mal humor, ves como quienes te rodean comen lo que quieren, te fijas en esa amiga que además luce un tipito estupendo, en cómo devora sin remordimiento una pizza. Tienes que rechazar con gran dolor de tu corazón (y tripas), ese bocado tan delicioso que te están ofreciendo. Parece que todo el mundo está en tu contra y no hacen más que poner delante de ti, numerosos cebos a ver si picas. Para colmo, tienes que hacer ejercicio, y además de forma habitual. En fin, es una carrera llena de obstáculos difícil de superar, perder peso sale caro, y es agotador.10006996_807493635944600_153591608_n

Pero bueno, ya está, ya lo has conseguido, has perdido esos kilitos, ya has bajado alguna talla, ¿y qué pasa? Pues que sin darte cuenta, comes de forma normal, y esas calorías que consumes de más se meten en tu armario y van recosiendo tu ropa para hacerla más pequeña…. Ejem…. ¿?….. No, claro que no.

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Pero ¡OYE! Que no voy a estar a dieta toda la vida!!!!!. No claro que no. TIENES QUE CAMBIAR tu relación con la comida  y la vida sana. Y ahí es donde todo el mundo se equivoca. ¿Y qué hacemos? ponernos otra vez a dieta, pero esta vez, más restrictiva aún, con menos calorías, que ya no tengo la misma facilidad de antes para adelgazar…. Y vuelta a empezar. Sí, el conocidísimo efecto Yo-Yo935644_222586414532831_286207171_n

TODAS las dietas funcionan, incluso las milagro, sí, todas te hacen perder peso, pero también te hacen perder la salud y el tiempo, también el dinero, resultando peligrosas y nocivas.

Lo que falla es tu manera de afrontar el problema. Perder peso es un banco de TRES patas pero siempre se olvidan de una,  y esa es la razón por la que el banco nunca se sostiene y se derrumba:

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 Alimentación sana y equilibrada

Vida sana y activa.

Y la gran olvidada: la ayuda psicológica

               Sí, la psicología te ayudará a cambiar el chip, a superar los obstáculos que te pone tu mente y que sabotean tus buenas intenciones. A ser asertivo y decir que no cuando te ofrecen comida. A no desfallecer. A no tirar la toalla. A encontrar el tiempo que dices que no tienes. A premiarte cuando avanzas. A aumentar tú autoestima. A quererte cómo eres y a no buscar siempre la aprobación de los demás. Y lo más importante: a cambiar tu relación con la comida y la vida sana que te permita mantener los cambios y por tanto los resultados.

                A la hora de desembolsar dinero extra para seguir un plan de adelgazamiento, no se ponen muchas trabas al hecho de comprar productos light más caros y que por cierto son menos sanos , ni de hierbas  y complementos milagrosos,  tampoco se ponen demasiados reparos en gastarse el dinero en un gimnasio, pero muy pocos se plantean invertir algo de dinero en acudir al psicólogo, (que entre otras cosas no es tan caro aunque tengamos mala fama en ese aspecto) y  sin embargo, esa puede ser la clave de porqué tu plan de adelgazamiento no funciona.

Cuando decidas perder peso, no olvides esa tercera pata del banco que le dará estabilidad a un buen plan de pérdida de peso y que te permitirá mantener los resultados en el tiempo.

La frase :

” No hay atajo sin trabajo”

refranero español

Que paséis un gran día 🙂

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LA MASTECTOMÍA (desde la psicología)

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                Hoy voy a tratar una petición personal que me han hecho, hablar sobre la mastectomía,  y aunque se encuadre dentro del tratamiento de los pacientes oncológicos, lo trataré como un tema independiente. Como sabéis, vuestras peticiones son importantes para mí, ya que me ayudan a elegir sobre qué escribir. Allá vamos.

                La mastectomía es una intervención quirúrgica en la que se extirpa uno o los dos senos de la mujer, y se hace básicamente por dos razones: la extirpación de un tumor ya existente y prevenir su reaparición, y la otra sería disminuir significativamente la probabilidad de desarrollar cáncer de mama en determinado tipo de pacientes como por ejemplo las portadoras de los genes BRCA1 o BRCA2. Quiero señalar que aunque el artículo se escriba en femenino, no es un tipo de cáncer exclusivo de mujeres, también puede afectar a los varones.

                De por sí, el hecho de ser diagnosticada de cáncer ya provoca un gran impacto emocional , si le sumamos los efectos físicos y los psicológicos de los tratamientos tan agresivos a los que deben someterse y sus consecuencias ( alopecia, malestar, anemias, debilidad…), el cambio que supone pasar de ser una persona sana a una persona con una enfermedad, que le obligará a dejar su trabajo , no podrá atender los que hasta ahora han sido sus obligaciones diarias, la recuperación fisioterapéutica de la movilidad del brazo, el miedo y la incertidumbre, pensaremos y estaremos en lo cierto que este tipo de pacientes necesita de apoyo psicológico para afrontar tan difícil situación, además de por supuesto el apoyo y cariño incondicional de sus seres queridos sin el cual ni el mejor de los terapeutas podrá tener mucho éxito.

                En el caso de una mastectomía, la cirugía además es mutilante, afectando de forma muy directa a la propia imagen y a su vertiente más femenina y de la maternidad. Por todo ello la ayuda psicológica debe abordar varios frentes.

              La angustia primera de lo que el cáncer significa,los miedos a la propia enfermedad, a la posibilidad de la muerte. La autoestima, la propia imagen no ya solo de la falta de un pecho o de los dos, sino sus temores hacia la pérdida de atractivo sexual, tenga o no pareja, y sobre la maternidad. Sin embargo, y aunque parezca lo contrario, en un estudio publicado en la British Medical Journal( 2001;322:76) se llegó a la conclusión que el estado psicológico de las mujeres a las que se les practicó la mastectomía de reducción de riesgos era mejor que aquellas que optaron por no hacerlo, la razón parece estar en que las mujeres que rechazaron realizarse la mastectomía preventiva siguen en constante estado de alerta y de ansiedad a la espera de los resultados de las pruebas médicas a las que deben someterse a menudo ,para la detección temprana del cáncer en el caso de que este apareciera. Por lo tanto es parte de la información que deben recibir, valoración de costes/beneficios  de esta intervención, pero esta es una decisión que sólo ella debe tomar, y hay que recordar que es posible tras la mastectomía, realizar la reconstrucción de los senos.

                Una vez que se ha realizado la mastectomía, hay que empezar por aceptar la nueva imagen, primero se palpa y nota la falta, después se mira al espejo, primero vestida, luego con los vendajes, por último desnuda, esto debe hacerlo poco a poco y cuando ella decida que está preparada para afrontarlo,  y acompañado de su pareja o quien ella estime oportuno.Esto es primordial, que los demás acepten su nuevo estado con naturalidad y haciéndole sentir igual o más querida. Probablemente la pareja necesite también consejo y guía para ayudarla y ayudarse.

                Seguramente el estilo de vida cambie hacia uno más saludable, y la vida se vea ahora con otros ojos, con otro punto de vista, las prioridades cambian, se valora más es tiempo con los suyos y se disfruta más de los momentos,de los hijos, éstos son casi siempre los cambios más significativos en la nueva actitud.

                Las pacientes que mejor se recuperan son las que se implican activamente en su propia recuperación, toman iniciativas, son positivas, aquellas cuyas parejas son un gran pilar en el que apoyarse, con una familia o unas relaciones sociales afectuosas y cariñosas, comprensivas y empáticas. El amor y el cariño son muy importantes en esta lucha, La pareja debe hacerle ver que sigue siendo atractiva sexualmente y que la sigue deseando igual que antes, que en ese aspecto no hay cambios.

                Las terapias suelen incluir no solo a las pacientes, sino a sus parejas y a aquellas personas más cercanas para enseñarles a que sepan ayudar y ayudarse a sí mismas pues también les afecta directamente, tendrán que saber gestionar momentos difíciles de mal humor,  de abatimiento, además de realizar las veces de cuidadores y ocuparse de tareas que antes realizaban entre dos.

                Otro componente del tratamiento psicológico es la terapia de grupo, que en estos casos son excelentes. Hablar con otras mujeres, llorar con ellas, desahogarse, darse ánimos, hablar de cosas que en casa no les apetece, comprueban que no están solas, no sólo reciben ayuda, también la dan, son parte de la recuperación de otra persona,  forman una piña, incluso quedan y hacen actividades fuera de la terapia convirtiéndose en grandes amigas.

                El tema es bastante amplio como todo en psicología y se me hace muy difícil resumir sobre todo determinados temas, así que lo dejaré aquí y si queréis que profundice en algún aspecto en particular, ya sabéis, abierta a sugerencias y peticiones, aprovechad que pedir es gratis. 🙂

                Que tengáis un buen día y la frase es:

Aunque le arranques los pétalos, no dejará de ser una bella flor

Rabindranath Tagore