AUTOESTIMA ¿por dónde empezamos?

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Es bien sabido que una autoestima alta y positiva es un gran protector ante las adversidades de la vida, y como ya hemos indicado en anteriores artículos, empieza a forjarse desde la más tierna infancia y desempeña un papel muy importante en las relaciones sociales y familiares, el rendimiento escolar, en el abuso de sustancias, en la violencia de cualquier tipo y en definitiva en la felicidad.

                También hemos comentado que es algo que se puede aprender y por tanto modificar. No vamos a repetir lo dicho en otras ocasiones. Hoy vamos a dar algunas indicaciones para fomentarla desde la niñez. Ya sabéis que no me gusta escribir textos demasiado largos y por ello prefiero hacerlo por partes.

                La primera fuente de la que bebe la autoestima es la propia familia, pero no la única, lo dicho aquí es trasladable al colegio, la segunda gran fuente de creación de autoestima en los primero años del niño. El niño capta rápidamente la cantidad y calidad de amor que le profesan, el nivel de independencia que se le otorga, cómo lo valoran los demás y aprende el sistema moral en el que se mueve, por tanto sobre estos pilares trabajaremos.

Abrazarlo, sonreírle, decirle que se le quiere, presumir de él ante los demás y mejor aún en su presencia, ofrecerle y demostrarle el amor que sentimos es muy buen comienzo, pero para que tenga el efecto deseado debe acompañarse de otras actitudes que no conviertan a nuestro tesorito en una persona engreída y narcisista, haciéndole ver los errores que comete y animarle a rectificar, a pedir perdón si es necesario, debe aprender que todos nos equivocamos y tenemos derecho a ello , pero también la obligación de corregir y enmendar.

Animarle cuando hace bien las cosas y recompensarle, no con dinero ni regalos, la mejor manera es con palabras gestos de cariño: los halagos, una sonrisa, demostrar alegría, una palmadita de reconocimiento, desordenarle el pelo con cariño, gestos que hacen milagros, salen gratis y transmiten de la mejor manera el concepto que tenemos de él.

Los niños también deben aprender que al igual que tienen derechos tienen obligaciones, y que deben cumplirlas de manera autónoma, hay que fomentar la independencia, la iniciativa. Deben de ser conscientes del objeto de las obligaciones, por ejemplo guardar tu turno en una  cola es una muestra de respeto a los demás, recoger su cuarto, ayuda a que esté todo más limpio, que se encuentre lo que se busca, que papá y mamá no se enfaden y les permite pasar más tiempo disfrutando de su compañía.

Delegar responsabilidades en los niños, también es muy positivo, se le puede nombrar encargado de poner la mesa, de estar atento a la cantidad de leche que hay en la despensa y avisar cuando hace falta comprar más. Estas pequeñas responsabilidades le hacen sentirse parte del funcionamiento de la unidad familiar de forma activa y no pasiva.

Dejarle tomar sus propias decisiones, como la ropa que quiere llevar, el peinado, el color de las paredes de su dormitorio, el plan de este fin de semana, elegir el menú de un día concreto. Todo ello le hará ver que se valora su opinión y que es tenida en cuenta, por supuesto hay que respetar su opinión si se le ha dado oportunidad de elegir.

No hay que olvidar que debemos ser un ejemplo y practicar lo que predicamos, somos el mayor referente que va a tener en esta etapa, por tanto la coherencia debe ser primordial.

También ha de aprender a tolerar sus fracasos y no poner cortapisas antes de emprender un proyecto, si le gusta practicar atletismo no tiene por qué ganar ninguna carrera, si quiere aprender a tocar el violín no tiene por qué dar recitales, debe intentar aquello que quiera aprender y realizar, y asimilar sus propios límites sin grandes abatimientos. El verdadero fracaso está en no intentarlo, aún no logrando aquello que se propuso, el éxito está en el camino recorrido y el aprendizaje obtenido.

Bueno hasta aquí unas pequeñas indicaciones que deben servir de inspiración para nuestro día a día en la crianza y construcción de una autoestima alta, cada uno lo debe adaptar a sus necesidades y añadir aquello que considere necesario dentro de la filosofía de la potenciación de la autoestima positiva. Próximamente realizaremos una descripción de las cualidades que presentan los padres que fomentan autoestima positiva y aprender de ellos.

La autoestima es un sentimiento basado en sentirse capaz y amado.

Jack Canfield

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Acerca de MªIsabel López

Licenciada en Psicología. Máster en Psicopatología y Salud. Mi idea es acercar la psicologia a todos , esa gran desconocida, que envuelve cada momento de nuestra vida sin que seamos conscientes de ello.

Publicado el 8 junio, 2013 en Uncategorized y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. 8 comentarios.

  1. Excelente explicacion, corta y clara…me encanto !

  2. Muy de acuerdo con el texto y lo mejor es que está escrito muy accesible para que todos lo entiendan y practiquen.

    • Gracias Bertha. Esa es la idea, un blog de psicología para cualquier tipo de usuario. Quiero agradecer vuestros comentarios, ya que me ayudan a saber qué os interesa más. Un saludo y hasta pronto. 🙂

  3. loli perez orozco

    me gusta mucho este artículo, deberia de haberlo llevado a la práctica con mi hijo desde un principio. Pero nunca es tarde

  4. Muy acertado tu articulo, claro y sencillo, apto para todos los públicos.

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