VOY A COMENZAR A CONTAR DEL 1 AL 10…

Imagen

“Voy a comenzar a contar del 1 al 10, a medida que lo vaya haciendo, usted notará que la mano derecha empezará a sentirse muy, muy ligera y se elevará hacia arriba como si una fuerte corriente de aire la impulsara hacia su frente……”

                Este fragmento de la técnica de la levitación de la mano, da una idea de lo que trata el artículo de hoy: La Hipnosis. Un tema que despierta tanto  controversia como  curiosidad.

         La Hipnosis se ha utilizado durante milenios en las distintas culturas, pero hasta el S.XVII no se estudió con seriedad científica, sin embargo, los mitos y el espectáculo que le ha rodeado en muchas ocasiones, hace que suscite recelo en el ámbito científico, y miedo y dudas en la mayoría de las personas impidiendo que buena parte pueda beneficiarse de sus efectos.

                De entre los mitos y confusiones al respecto, quizás el más característico es que el hipnotizado pierde la voluntad, y se convierte en una marioneta en las caprichosas manos del hipnotizador. La imagen de alguien haciendo el ridículo tras una orden dada, o las películas donde se ve cómo alguien en estado hipnótico mata a alguien o se suicida, no pueden estar más lejos de la realidad. La persona hipnotizada nunca hará nada que no quiera hacer, siempre es dueño de su voluntad, no se puede ir en contra del código ético y moral del sujeto, y tampoco se puede hipnotizar a nadie si realmente no quiere ser hipnotizado.

        Tampoco es cierto que no  recuerde nada de lo sucedido mientras está hipnotizado, la mayoría recuerda gran parte de la experiencia. También son capaces de enterarse de lo que ocurre a su alrededor mientras están hipnotizados, no le están prestando atención, pero si les afecta, actúan en consecuencia, pueden moverse y rascarse si algo le pica, tampoco tienen por qué estar con los ojos cerrados.

                Los hipnotizados no pierden la conciencia, sólo se concentran y focalizan la atención de una  manera singular, aunque esto no quiere decir que puedan recordar con exactitud cualquier episodio de su vida, ni tampoco es cierto que sea real todo lo que cuenta mientras está hipnotizado, puesto que es capaz de fabular.

           Otra idea equivocada es que el hipnotizado puede quedar en trance indefinidamente si el hipnotizador así lo decidiera, lo cierto es que, si el hipnotizado quisiera, podría levantarse e irse con total normalidad.

                También hay que aclarar es que cualquier persona es susceptible de ser hipnotizada, no depende de la cultura ni de la inteligencia, sólo hay que adaptar la técnica de inducción hipnótica al grado de sugestionabilidad de cada uno, aunque hay que aclarar que hay tres grupos en los que es más complicado el hipnotismo y son en el Alzheimer, en el Síndrome de Down y en las personas que presentan algún tipo de psicosis, ya que la hipnosis clínca, está basada en la capacidad de focalización.

           Otro error es creer que pueden provocar patologías mentales que se hallan latentes en el sujeto. Esto no es cierto, como tampoco es que sea una terapia en sí, sino que se trata de una técnica de apoyo dentro de un programa terapéutico, ya sea de corte psicoanalítico, humanístico  o cognitivo-conductual. La hipnosis no actúa por sí sola, necesita de la implicación CONSCIENTE y ACTIVA del paciente para que tenga el efecto esperado. Como ya hemos dicho anteriormente, no se puede ir en contra de la voluntad del sujeto, por ello no tiene efecto la hipnosis en el caso de las terapias de dejar de fumar si no quiere realmente dejar de hacerlo.  También se utiliza en terapias de adelgazamiento.

           Otras áreas donde la hipnosis es una técnica complementaria son en el mundo  deportivo, donde ayuda a la concentración, a focalizar la atención, como hemos dicho,  se pueden realizar otras actividades estando hipnotizado, por lo que no interferirá en la potencia del deporte.

         En cuanto al control del dolor, es muy útil, pero es necesario advertir que aunque se tenga controlado, no debe de dejar de averiguarse la causa, puesto que la enfermedad de base podría agravarse si no le hacemos caso porque el dolor ya no está presente o está bajo control.

                Aunque no hay que tener unas cualidades especiales para aplicar la hipnosis clínica, y la hipnosis no es peligrosa en sí, sí podríamos tener problemas si quien la realiza no  está debidamente cualificado para ello. Hay que ser un profesional de la salud y  haberse formado en este campo de forma específica.

                “Voy a contar del 5 al 1, cuando llegue al 1 te sentirás completamente despierto, lleno de energía, sin problemas ni molestias. CINCO, empiezas a notar cómo tu cuerpo se llena de energía, CUATRO, te vas sintiendo cada vez más y más despejado, TRES, te sientes fresco mentalmente, DOS, cuando llegue  uno abrirás los ojos, y te sentirás feliz, sin molestias, lleno de energía. UNO, ahora, abre los ojos y te sientes muy bien y completamente fuera del trance hipnótico”.

Que tengáis un buen día 🙂

Anuncios

Acerca de MªIsabel López

Licenciada en Psicología. Máster en Psicopatología y Salud. Mi idea es acercar la psicologia a todos , esa gran desconocida, que envuelve cada momento de nuestra vida sin que seamos conscientes de ello.

Publicado el 4 junio, 2013 en Uncategorized y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: