MASCULINO, FEMENINO, ETC…

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           La identidad de género es la concepción que se elabora en la sociedad sobre las características físicas y los comportamientos sobre lo que es ser varón o mujer. Ésta no tiene que coincidir con el sexo biológico o genético, ni tampoco es lo mismo que la orientación sexual. El sexo biológico viene predeterminado genéticamente, quiero señalar la existencia del Síndrome de Insensibilidad a los Andrógenos (SIA) donde genéticamente se es un varón pero físicamente presenta los órganos sexuales femeninos, mamas y vagina, aunque no tiene ovarios ni útero. La orientación sexual tiene que ver con el amor y las prácticas sexuales.

                Sobre la identidad de género influyen la sociedad, la cultura, la biología y la personalidad. La identidad se refiere a aquellos aspectos sobre la persona que lo definen como individuo pero que además le permite ser reconocido en virtud de estas características como perteneciente a determinado grupo. Estas características no son inmutables, cambian según la cultura y el momento histórico, tampoco tienen la misma variabilidad en todas las culturas. En nuestra cultura occidental consideramos dos géneros, femenino y masculino, aunque según el modelo de la androginia y tipología cuádruple de género considera dos más, serían por tanto el femenino, el masculino, el andrógino y el  indiferenciado. Pero en otras culturas, esto cambia, por ejemplo, en Indonesia, en las Islas Célebes, vive el pueblo de los Bugis que reconoce tres sexos ( masculino, femenino e intersexo) y cinco géneros con roles sociales diferenciados y bien establecidos. Son las Makkurani ( mujeres ) Oroane ( hombres) Calabai ( físicamente son hombres pero asumen el rol femenino ) los Calalai ( físicamente mujeres pero asumen el rol masculino ) y por último los Bissu ( que pueden ser tanto hombres como mujeres, asumen todos los roles, son el compendio de todos ellos y su función en la sociedad es la de líder espiritual ). Como vemos, el establecimiento del género se crea en las sociedades, no sólo lo decide la biología, sino que los individuos aportan su parte.

                Pero. ¿Cuáles son las características que definen el comportamiento esperable en las mujeres y los hombres en nuestra sociedad occidental?

              De las mujeres se espera que su comportamiento esté muy influido por las emociones, que sean dependientes, complacientes, delicadas… mientras que a los hombres se les ha vinculado actividades más productivas, son más asertivos, fuertes, competitivos y varoniles, del género andrógino ambos tipos de cualidades y el indiferenciado tiene bajos niveles de masculinidad y femineidad. Pero la realidad es que los individuos se identifican dentro de estos roles no de forma absoluta, sino en distinto grado y tomando de cada uno los que mejor se adapten a su persona.

          Por otra parte nuestra cultura tradicionalmente ha asignado al hombre  las tareas más determinantes en el funcionamiento de la sociedad, la economía, la política, las leyes, la religión, potenciando su papel en detrimento del de las mujeres, a las que se les relegó a las tareas reproductivas, el cuidado de los hijos y del hogar, además de considerarlas menos inteligentes, menos hábiles y más dependientes. Esta forma de entender los roles, extremando las características y promocionando el tratamiento desigual e injusto, de superioridad de uno sobre el otro es lo que se denomina sexismo, y es necesario evitarlo empezando por aceptar las inclinaciones naturales de los niños al respecto de sus juegos, aficiones y actividades. Si tu hija quiere practicar el fútbol ¿por qué no dejarla?, lo mismo con los planes de futuro en cuanto a los estudios y la profesión, inculcándoles que las mayores o menores disposiciónes profesionales están en las habilidades de las personas, que saber planchar no está determinado genéticamente , es algo que se aprende, y hay que estar dispuesto a ello, es importante no diferenciar entre niños y niñas a la hora de dividir las tareas domésticas y lo más importante es ser  el ejemplo a seguir, además de nuestra conducta  hay que cuidar el lenguaje sexista en el que se degrada lo femenino y se ensalza lo masculino, los chistes de mal gusto sexistas, señalarles cuando a través de los medios de comunicación, se utiliza a la mujer como mero objeto decorativo o sexual, o en las películas  cuando siempre es Él quien salva y protege a Ella. En resúmen: diferencias SÍ, desigualdades NO.

          El respeto e igualdad también son factores protectores de problemas psicológicos como frustraciones laborales y personales, no aceptación de la propia sexualidad, síndrome del nido vacío, insatisfacción vital, maltrato, estrés, ansiedad por sobrecarga de tareas, disputas maritales y un largo etcétera.

                Espero que el tema haya sido de vuestro interés.Que tengáis un buen día y la frase de hoy es:

“La prueba para saber si puedes hacer un trabajo o no, no debería depender de la organización de tus cromosomas.”

Bella Abzug

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Acerca de MªIsabel López

Licenciada en Psicología. Máster en Psicopatología y Salud. Mi idea es acercar la psicologia a todos , esa gran desconocida, que envuelve cada momento de nuestra vida sin que seamos conscientes de ello.

Publicado el 15 mayo, 2013 en Uncategorized y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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